Zoe Saldaña conquista el trono de la taquilla mundial mientras Avatar: Fuego y Ceniza pierde fuelle
Ya sea pintada de azul como una guerrera Na’vi o de verde como la asesina más letal de la galaxia, Zoe Saldaña ha erigido en silencio un imperio cinematográfico que pocos vieron venir. A sus 47 años, la actriz acaba de adjudicarse un título que, aunque pueda sorprender al espectador casual, cobra todo el sentido del mundo al analizar su trayectoria: se ha convertido oficialmente en la intérprete más taquillera de la historia. Sus películas han acumulado la vertiginosa cifra de 15.470 millones de dólares en todo el mundo, una cantidad capaz de hacer que los grandes pesos pesados de Hollywood se replanteen las reglas del juego.
La celebración de Saldaña tras destronar a Scarlett Johansson ha estado marcada por una humildad refrescante. Lejos de descorchar champán o alardear ante la cámara, aprovechó el momento para agradecer a los directores visionarios que apostaron por ella cuando otros podrían haberla pasado por alto. Nombres como James Cameron, James Gunn, los hermanos Russo y J.J. Abrams recibieron su reconocimiento, demostrando que detrás de cada récord hay un equipo de cineastas que supo ver algo especial.
Un hito para la representación en la industria
Este logro conlleva un peso adicional, ya que Saldaña se convierte en la primera mujer de color en ostentar el título de actriz más taquillera. Durante su mensaje, expresó el deseo de que la próxima persona en batir su récord sea también una mujer, subrayando la importancia de la representación en las esferas más altas de Hollywood. El relevo de Johansson a Saldaña pone de manifiesto la creciente prominencia de los papeles de acción femeninos en el cine de grandes superproducciones, rompiendo viejas asunciones de la industria sobre quién puede sostener una película de mil millones de dólares.
El arte de elegir franquicias ganadoras
El ascenso de Saldaña parece una clase magistral sobre cómo elegir los proyectos adecuados en el momento preciso. Su papel como Gamora en las películas de Guardianes de la Galaxia de Marvel cimentó su estatus como favorita de las franquicias, sumándose a su participación en la saga Star Trek de J.J. Abrams y en Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. Sin embargo, ha sido su interpretación de Neytiri en la saga Avatar de James Cameron la pieza clave para elevar sus ganancias a niveles estratosféricos.
Este récord refleja los cambios profundos en la industria cinematográfica de las últimas dos décadas. El auge de los universos interconectados ha creado oportunidades para que los actores aparezcan en múltiples cintas de gran recaudación interpretando al mismo personaje, un modelo muy alejado del estrellato tradicional de Hollywood basado en actuaciones independientes. Para Saldaña, esto ha significado enfundarse trajes de captura de movimiento y confiar en la tecnología para traducir sus actuaciones al mundo digital, una apuesta que ha redefinido lo que significa ser una estrella de éxito en el cine moderno.
Luces y sombras en el desempeño de Avatar: Fuego y Ceniza
Paradójicamente, mientras la actriz celebra su acumulado histórico, su vehículo actual, Avatar: Fuego y Ceniza (Avatar 3), se enfrenta a una realidad comercial más compleja de lo previsto. Aunque la película ha contribuido significativamente al total de Saldaña, manteniendo la primera posición en la taquilla norteamericana durante cinco semanas consecutivas y recaudando 159 millones solo en salas IMAX, las cifras sugieren que la franquicia podría estar tocando techo.
Los últimos datos de taquilla indican que es altamente improbable que esta tercera entrega alcance la marca de los 2.000 millones de dólares, un hito que sus predecesoras superaron con holgura. Tras el fin de semana festivo de Martin Luther King Jr. (del 16 al 19 de enero), la cinta acumula 367,4 millones de dólares en el mercado doméstico y 955,3 millones a nivel internacional, sumando un total global de 1.322 millones de dólares.
Comparativa con El sentido del agua
La brecha se hace evidente al comparar el desempeño de esta entrega con la anterior. Avatar: El sentido del agua, estrenada en fechas similares en 2022, había alcanzado para su quinto fin de semana los 571,6 millones de dólares solo en el mercado doméstico, superando a Fuego y Ceniza por más de 204 millones en el mismo periodo de tiempo. Mientras que la segunda parte ingresó casi 40 millones durante el marco festivo de MLK en su momento, la entrega actual se ha tenido que conformar con 17,2 millones.
Distribuida por 20th Century Studios y con una duración de 3 horas y 17 minutos, la película ha visto cómo su crecimiento internacional se ralentiza considerablemente. Actualmente, el 72,2% de sus ingresos provienen del extranjero, pero la tendencia a la baja en la recaudación semanal sugiere que el fenómeno global no tiene la misma fuerza de tracción que antaño.
Con 15.470 millones ya en el banco, Saldaña ha establecido un objetivo formidable para el resto de actores. El futuro de algunas de sus franquicias clave sigue siendo incierto —el arco de Gamora parece concluido y surgen dudas sobre la continuación de Avatar más allá de esta entrega—, pero su legado ya es indiscutible. La actriz ha demostrado que la disposición para abrazar las nuevas tecnologías y liderar sagas de acción física es la fórmula definitiva del éxito en el Hollywood del siglo XXI.









